Seis Elementos constructivos de Chile tradicional que tienes que conocer
Si bien casi la totalidad de las grandes obras constructivas que existen en la actualidad fueron realizadas post contacto con los europeos, los pueblos originarios en el territorio también construyeron y algunas de sus obras no sólo fueron asombrosas, sino también perduran hasta el día de hoy, como el Camino del Inca o Qapac Ñan, los tambos y los pukara.
1: Pirca
Una de ellas, la pirca, típico muro de piedra superpuesta que se aprecia en los caminos rurales como cerco, proviene de la tradición incaica. Esta técnica se basa en la superposición de piedras en hileras, con o sin argamasa de barro. Suelen ser piedras naturales, sin labrar, que el constructor artesano ubica considerando la forma de cada piedra y la perfecta disposición del muro para que el resultado sea parejo, perdure en el tiempo y resista el clima y los movimientos sísmicos. Existen con una o varias hileras de piedra y relleno de barro interior. El nombre es vocablo aymara y quechua.
2: Pilar de Esquina
Propio de la tradición colonial hispanoamericana, el pilar de esquina es un elemento estructural curioso, llamativo y robusto. Generalmente hechos en piedra tallada, forman parte de las construcciones de dos pisos, sirviendo para mejorar el uso del espacio y la resistencia frente a los temblores. Muchas veces, los lugares que poseían estos pilares de esquina, tenían habilitado el uso de la primera planta como lugar de comercio o tiendas.
Se propone que su origen es andaluz y otros lugares de Latinoamérica como México y Colombia también los incluyen en su arquitectura.
3: Pavimento de huevillo
Los patios interiores de las casas, las veredas y también las calles, contaban con un tipo muy especial de “pavimento”. A diferencia del actual cemento, los adoquines o las baldosas, la arquitectura tradicional hizo gala de un método fascinante y detallado para cubrir los suelos. Preparada la base con arena y tierra compactada, se selecciona el “huevillo”, es decir, piedras que son cantos rodados elegidos cuidadosamente por su forma y tamaño, que se disponían muy juntos unos con otros, en una labor de precisión, hasta conformar una cubierta elegante, a veces decorada y sumamente durable, que aún se puede observar en museos, calles antiguas e incluso en obras viales, cuando se retiran las capas más superficiales para hacer reparaciones.
4: Fachadas continuas y corredores
Los corredores y fachadas continuas corresponden a un tipo de arquitectura tradicional chilena, Influida por la arquitectura hispana, son edificaciones en adobe, con techos de teja de arcilla y corredores con pilares de madera, fue utilizada en la mayor parte de nuestro territorio a partir de la época colonial y sigue siendo uno de los sellos constructivos más característicos. Este tipo de estructuras, cuyas puertas se abren hacia la calle, unidas unas con otras a lo largo de cuadras completas, dividen lo público y lo privado creando patios interiores que son eco de un tiempo tan antiguo que se remonta hasta la tradición romana.
Algunas localidades del Norte Chico y en especial de la Zona Central, como Guacarhue o Zúñiga y Yerbas Buenas, conservan sectores completos de estas características.
5: Pilar con basa de piedra
El pilar es el elemento estructural de soporte por excelencia; en las casas de tradición colonial los pilares marcan la línea de los corredores. Por lo general, se compone de dos partes claramente diferenciables, un fuste de forma cuadrangular o cilíndrico de madera y una basa, hecha de piedra, forman la columna. Destacan ejemplos elaborados con piedras labradas como la de Pelequén, Sexta Región.
6: Adobe
Dejamos para el final el elemento constructivo más icónico de la arquitectura chilena tradicional: el adobe. Este se compone de barro y paja, generalmente de forma paralelepípeda, que se forma usando moldes especiales para luego dejarlos secar al aire y el sol. El adobe es uno de los métodos constructivos más antiguos usados en el mundo, se han encontrado evidencias en contextos arqueológicos de Egipto, China y Mesopotamia.
Su bajo costo, calidad aislante y resistencia, se suman a técnicas más complejas adaptadas o desarrolladas a nuestra realidad, como muros notoriamente más gruesos y el uso de refuerzos interiores de madera.
Para enlucir los muros, se aplican revoques y encalados hasta dejar las paredes, lisas, blancas y notoriamente más elegantes.
Tanto las viviendas humildes como las grandes casas patronales se fabricaban con adobe, mostrando la nobleza y la versatilidad de este material que hasta la actualidad, es muestra evidente de nuestra identidad como forma trascendente de habitar el espacio.
En el mes de marzo, cuando se celebra el Día del Obrero de la Construcción, el Centro de Documentación de Bienes Patrimoniales, subraya la relevancia de la labor de las personas capaces de levantar estas obras arquitectónicas, destacando la importancia de las técnicas, el uso de materiales y la profundidad histórica de nuestra arquitectura.
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