Pasar al contenido principal

5 curiosidades históricas sobre los electrodomésticos

En el mes de noviembre el CDBP destaca:

5 curiosidades históricas sobre los electrodomésticos

Publicado el 25/11/2025
Clase de costura
Alumnas en clases de costura, Fotografía del Estudio J. García Caballero. Colección del Museo de Antofagasta SURDOC-Fotografía ID Ob-25-6640
En esta nota te contaremos sobre objetos de uso diario en nuestros hogares, que muchas veces pasan desapercibidos, pero que se han vuelto imprescindibles en la vida moderna.

Las herramientas, artefactos e instrumentos forman parte esencial de la vida de las personas, resulta difícil imaginar, realizar nuestras actividades cotidianas sin el apoyo de estos; desde los más simples, como los cubiertos, hasta los más complejos, como un secador de pelo o una lavadora.

La elaboración de artefactos líticos y de hueso sencillos se puede rastrear hasta grupos homínidos como los Neandertales o el Homo erectus; en principio se trata de objetos simples, funcionales, sin mayor complejidad en su diseño o materiales, pero funcionales. Muchos se consideran “artefactos expeditivos” término utilizado en arqueología para designar aquéllos que se realizan rápidamente para cubrir una necesidad inmediata, pero que son desechados con la misma rapidez en lugar de ser conservados para usos futuros.

A medida que las actividades humanas se van complejizando, también lo van haciendo los instrumentos y aparatos utilizados. Con la urgencia de cubrir cada vez mayor cantidad de necesidades para más personas, en menos tiempo, el nivel de complejidad de artefactos aumentó de forma significativa. Este cambio sin duda fue más notorio durante la Revolución Industrial.

En la actualidad, nuestra vida está rodeada de máquinas. ¿Podrías imaginar tu vida sin ellas?

 

Lavadora: el lavado manual, con o sin herramientas como palos y luego tablas de lavar, siempre fue una de las actividades domésticas más arduas y cotidianas. Lavar prendas de vestir, ropa de cama y pañales es una tarea que probablemente recuerden claramente nuestras abuelas, sin agua potable, que se realizaba acarreando agua en baldes o llevando la ropa hasta un cauce de agua para luego llevarlas de vuelta y tenderlas. Las máquinas lavadoras actuales cuentan además con tecnología centrífuga para eliminar gran parte del agua que queda en las prendas facilitando un secado rápido.

Mujer con artesa
Figurilla que representa a una mujer lavando de pie en una artesa. Obra del ceramista Norberto Oropesa. Colección del Museo Histórico Nacional. SURDOC ID 3-20640

¿Te imaginas lavando en casa con este modelo de proto-lavadora? Este artilugio, de la década de 1950  llamado “lavadora de sonido”, funcionaba conectado a la electricidad y sumergido en una tina o artesa con agua y la ropa, emitiendo ondas sonoras que, junto al detergente, despegaba la suciedad de las fibras textiles sin restregar.

Lavadora de sonido
Lavadora de sonido de la década de 1950’. Colección del Museo Histórico Nacional. SURDOC ID 3-42940

 

La lavadora automática se creó con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial y se popularizó en los hogares a partir de la década de 1960.

 

Plancha: Planchar es una actividad manual con énfasis en los detalles, ya que cada prenda tiene formas particulares, como cuellos, puños, hombros, tablas y dobleces que es importante mantener y cuidar. En el pasado, las planchas estaban conformadas principalmente de metal y se calentaban directamente sobre el fuego; otros modelos más complejos cuentan con un espacio interior acondicionado para agregar brasas o combustible para calentar el cuerpo y la base funcional. Las primeras planchas eléctricas datan del siglo XIX, patentadas en Estados Unidos en 1882 por Henry W. Seely. 

Planchas 1
Dos tipos de planchas de metal, la primera para calentar directamente sobre el fuego, la segunda, con espacio interior para agregar las brasas. Colección del Museo Regional de Rancagua SURDOC ID 10-100410-823

 

Si bien existen registros de planchas desde la Antigüedad en Egipto, Roma y Grecia, dispositivos rudimentarios de metal o piedra que se calentaban y utilizaban para alisar los pliegues de las prendas y darles forma. La plancha eléctrica, conectada a la electricidad doméstica, como la conocemos hoy en día se hizo popular en la década de 1920. Desde entonces se introdujeron mejoras en el diseño, como la regulación de la temperatura e  incorporación del vapor, que logran acabados perfectos.

Planchas 2
Dos modelos de planchas eléctricas. Colección del Museo Histórico Nacional. SURDOC ID 3-41265 3-33828

Máquina de coser: La costura es una actividad que ha acompañado al ser humano desde que se tiene registro del uso vestimentas; desde las prendas y calzado más simples elaborados con cuero o fibras vegetales, la aguja hace su aparición como bien puede apreciarse en el registro arqueológico que resguarda finas agujas hechas de hueso o espina de cactus.

Agujas
Aguja de hueso de la cultura Rapa Nui y aguja arqueológica del Norte Grande, elaborada con espina de cactus. Se puede apreciar un fragmento de hilo usado para coser. Colección del Museo de Historia Natural de Valparaíso SURDOC ID 4-33614-3394

En el pasado, la costura estaba reservada al ámbito doméstico, donde las prendas se elaboraban a mano, que muchas veces, se hilaban con huso y tortera y luego se tejían en telares. Con la introducción de telares industriales y venta de textiles más accesibles, la costura manual sufre un cambio sustancial, debido a la creación de la máquina de coser, primero por  el estadounidense Elias Howe, en 1830, que luego fue patentada y popularizada por la marca Singer en 1851, quienes mejoran y simplifican el diseño, permitiendo que su alcance cubriera a un público mucho más amplio.

Máquina de coser
Máquina de coser de la marca Burmeister & Cía utilizada en clases de Labores en la Escuela Normal N°1 de Niñas. Colección del Museo de la Educación Gabriela Mistral SURDOC ID 12-430
Clase de modas
Fotografía de una Clase de Modas donde las alumnas se encuentran utilizando máquinas de coser manuales. Colección del Museo de la Educación Gabriela Mistral SURDOC-Fotografía ID Ob-12-3183

Secador de pelo: La ducha diaria y el secado del pelo,constituye una actividad tan común y cotidiana que apenas pensamos en cómo sería nuestra vida si no pudiéramos hacerlo con las comodidades y frecuencia actuales. En el pasado tomar un baño, sin agua potable de cañerías y sin contar con un sistema para calefaccionar, se traducía en el llenado de bañeras con agua que se llevaba en baldes y se calentaba en la cocina, esta faena, no exenta de esfuerzo, incidía en la frecuencia de los baños, ello sumado al uso de largas cabelleras que eran más comunes antaño que hoy, convertía el lavado y secado del cabello en una faena mucho más incómoda y dificultosa.

Mujer preparando su baño
Mujer preparando su baño. Fotografía estereoscópica. Francia. Colección del Museo Histórico Gabriel González Videla SURDOC-Fotografía ID 30-776

En 1890 se creó el primer secador de pelo en Francia, de gran tamaño y fijo apto para su uso en peluquerías y más tarde, en 1920, se inventó el secador de pelo manual eléctrico, que con el paso del tiempo se hizo popular y accesible, en la actualidad es un artefacto presente en todos los hogares.

Peluquería
Fotografía de una peluquería donde se aprecian los grandes secadores de pelo de pie. 1939. Colección del Museo Regional de Magallanes SURDOC-Fotografía ID Ob-16-18093
secadores
Dos secadores de pelo eléctricos de uso doméstico, 1970 y 1960, respectivamente. Colección del Museo Histórico Nacional SURDOC ID 3-447623-44546

Cafetera: ¿Te imaginas una mañana fría de invierno sin una taza de café? Hoy acostumbramos beber café a diario, actividad que también se hizo popular con la introducción del café instantáneo, soluble en agua. Pero beber una taza de café no siempre fue tan simple como hoy. El café llegó a Europa desde África, donde se consumía desde el siglo XV en Etiopía, luego Egipto y posteriormente pasó al mundo islámico. La primera cafetería se inauguró en Constantinopla en 1475. En Europa, por temas religiosos, su consumo se vio con malos ojos, aunque esto no detuvo su popularidad, que fue en aumento  durante el siglo XVII para  luego introducir su cultivo en América, primero en el Caribe y luego en Sudamérica.

Cezve
Cezve o Ibrik, pequeño cazo utilizado en Oriente Próximo para preparar café. Colección del Museo Histórico Nacional SURDOC ID 3-35183
cafeteras
Dos modelos de cafeteras. Colección del Museo O’Higginiano y de Bellas Artes de Talca y Museo Nacional Benjamín Vicuña Mackenna SURDOC ID 7-32149-102

Durante el siglo XVIII, el consumo del café aumentó significativamente y desde entonces su popularidad se ha mantenido. Actualmente el café forma parte de la vida diaria de millones de personas en todo el mundo, que lo disfrutan preparado en dispositivos diferentes, algunos más complejos que otros, desde el Cezve a la cafetera de expresso italiana.

¿Conocías la historia detrás de estos objetos? Conoce estos y otros electrodomésticos visitando www.surdoc.cl.