Pasar al contenido principal

21 de enero de 2026

La cerámica perfumada de las Monjas Clarisas ya no se produce, solo encontramos escasos ejemplares que evidencian una técnica desaparecida.

La denominación "de las monjas Clarisas" o simplemente "de las monjas", se debe a que esta artesanía se desarrolló en el Convento de las Monjas Clarisas, en Santiago. La cerámica elaborada con arcilla, arena fina y caolín, tomó mayor fuerza durante el siglo XVII y comienzos del XIX en los conventos de la orden. Ahí las monjas eran instruidas en este oficio por sus superiores y consagraron a este arte, devota dedicación.

Confeccionaban miniaturas, basadas en objetos de uso doméstico, como mates, teteras, braseros con sus teteras, tazas decoradas y sahumadores en forma de paloma, elaborados en variados colores, decoradas con flores y pájaros en relieve, aunque su característica principal era el perfume de las piezas.

Por desgracia, la tradición y  el secreto del aromatizado de la loza, se extinguió con la muerte de la última ejecutante de la inédita técnica perfumada. Posteriormente, la artesana de Talagante, Sara Gutiérrez reinterpretó esta tradición ceramista, con algunas variantes. En la actualidad la cerámica de las monjas Claras está visible en museos o en colecciones privadas.

Visítanos en Surdoc.clTesauro de Arte y Arquitectura y Tesauro Regional Patrimonial

Fuente: Memoria Chilena 

Figurilla, Monjas Clarisas, 
 Número de registro Surdoc 3-1067

Colección Museo Histórico Nacional